¡No te pierdas ninguna novedad! Únete a nuestra newsletter

¿Las adaptaciones conllevan regresiones?
Yo digo sí.

El regreso al cole y la adaptación

A las puertas de la vuelta al cole y con los nervios a flor de piel, todas y todos estamos pensando en si será más o menos fácil el inicio, cuáles de los recursos nos funcionarán, cómo iremos afrontando la adaptación, ya seamos adultos o niños…
Pero hay algo que pasa desapercibido y no podemos olvidar: Las regresiones en el inicio del curso son tremendamente habituales.

¿Qué es una regresión?

Es una reacción o comportamiento generalmente involuntario que provoca una involución en el avance del aprendizaje relacionado con la fisiología, las habilidades o el comportamiento.
Hablando mal y rápido, es como si el cerebro se concentrase tanto en entender lo que está pasando que se olvida de llevar a cabo cosas que tenía totalmente dominadas o encauzadas.

Regresión en alimentación

Empiezan a comer peor, a rechazar más cosas, a ponerse más selectivos.

  • Qué evitar hacer: Recordar recriminando lo bien que comía antes, comparar con otros, obligar a comer, poner pantallas para que “por lo menos coma”.
  • Qué hacer: Poner la comida en el centro y que cada uno se sirva, tener conversaciones distendidas que nos relajen a todos y no giren en torno a la comida, comer a la vez y lo mismo, leer cuentos sobre comida, no dejar de ofrecer.

Regresión en sueño

Necesitan más contacto, se despiertan más veces, nos requieren más cerca.

  • Qué evitar hacer: Negarles el contacto, afeares la conducta, desatender la necesidad, convencernos de que esto es “lo que nos espera de aquí en adelante”.
  • Qué hacer: Acompañar con un poco más de paciencia, añadir un poco más de “chicha” a la hora de dormir (un cuento especial, por ejemplo), hacer sentir protegido y atendido en la excepción.

Regresión en comportamiento

Más irascibles, más impacientes, más sensibles, más demandantes.

  • Qué evitar hacer: Utilizar métodos “educativos” que hasta el momento desechábamos, imitar, afeares o ridiculizar.
  • Qué hacer: Validar, llevar a la calma antes de hablar, contextualizar la emoción (“creo que estás así porque X cosa está siendo un poco agobiante”), explicar que a todos nos pasa, ponernos de ejemplo en vivencias similares en nuestra infancia, armarnos de paciencia.

Regresión en control de esfínteres

Vuelve a haber escapes, no avisa, se mancha la ropa interior cuando antes llegaba a sentarse…

  • Qué evitar hacer: Afeares o ridiculizar, hacerle sentir culpable, comparar con un bebé.
  • Qué hacer: Recordarle que el despiste tiene solución e implicarle en la limpieza, volver a poner un orinal (o similar) a la vista para que funcione como recordatorio visual, avisar cuando los adultos vamos, celebrar el control cuando se vaya recuperando.

¿Cuánto duran las regresiones?

Las regresiones tienen una duración media de entre dos semanas a cinco, pero depende mucho de nuestra predisposición a acompañarlas y de cómo vayan avanzando aquellas situaciones que lo hayan provocado.

¿Es mala señal que las tengan?
Para nada. Son naturales, lógicas, relacionadas con el desarrollo y una manera muy natural de recordarnos que todo requiere una mirada multifactorial y realista.

Cómo acompañar las regresiones

Hay regresiones de todo tipo y casuística, y por eso lo importante no es buscar el origen de la regresión (que nos puede provocar incertidumbre o culpa), sino abordarlo con el acompañamiento que necesitan los más pequeños.


Da igual si ha llegado un hermanito, si os habéis mudado, si mamá se va de viaje dos semanas… una regresión no la provocamos, pero en nuestra mano está cómo la afrontamos y conseguimos avanzar.

Talleres relacionados.

¿Quieres seguir aprendiendo herramientas para ayudarte en la relación con tus hijos? Te recomendamos estos dos talleres cortitos llenos de sabiduría.

Taller Operación Pañal

Taller Vuelta al cole

Taller Criar en Sintonía

¡Suscríbete a nuestra newsletter y no te pierdas ninguna novedad!

Rellena los siguientes campos para inscribirte al Evento en Familia Nurture