A veces, medir el tiempo con los pequeños puede convertirse en una verdadera odisea. Nos encontramos diciendo frases como “Nos vamos en cinco minutos del parque” o “En diez minutos hay que recoger los juguetes”, y cuando llega el momento, el drama se apodera de la situación. Y es que, aunque les hayamos avisado, el concepto temporal que manejamos los adultos les es totalmente ajeno.
Los niños no son capaces de interactuar con el entorno apoyados en horas, minutos o días. Son términos que nosotros hemos ido depurando con los años y no podemos pretender que nuestros pequeños lo entiendan sin más. Ellos entienden de información visual, de discernimiento auditivo y de comprobación real. La información abstracta no son capaces aún de seguirla. Así que, ¿qué hacemos entonces? En este ebook, comparto una técnica que funciona a partir de los 2 años (barriendo un par de meses abajo, un par de meses arriba dependiendo de cada niño) y que, para mí, es la mejor: el reloj de arena. Vamos a ver cómo utilizarlo de forma efectiva y lúdica.
“Nos vamos en cinco minutos del parque.”
“En diez minutos hay que recoger los juguetes.”
Y cuando llega el final de esos minutos, hay drama. 🙈 ¿Pero por qué, si les había avisado, se ponen así?
Hay que entender que el concepto temporal que manejamos los adultos les es totalmente ajeno; no son capaces de interactuar con el entorno apoyados en horas, minutos, días.
Son términos que nosotros hemos ido depurando con los años y no podemos pretender que nuestros pequeños lo entiendan sin más. 🧸 Los niños entienden de información visual, de discernimiento auditivo y de comprobación real. La información abstracta no son capaces aún de seguirla.
🤔 ¿Qué hacemos entonces?
La técnica que vamos a comentar ahora funciona a partir de los 2 años (barriendo un par de meses abajo, un par de meses arriba dependiendo de cada niño) y no es la única, pero para mí sí es la mejor.
⏳ Reloj de arena ⏳
Es una forma visual de comprobar el tiempo que queda. Hay muchos tamaños distintos y podremos elegir qué reloj utilizar en base a las necesidades o la prisa que tengamos.
¿Cómo usarlo correctamente?
💙 Los dos/tres primeros días usaremos el reloj como marcador lúdico:
“Poner el reloj y bailar hasta que se acabe la arena.”
“Saltar como un conejo hasta que caiga toda la arena.”
Empezaremos así a meterlo en nuestro día a día de forma lúdica y crearemos un entorno apetecible para seguir usándolo en rutinas y pautas. 💙 Cuando ya esté comprobado y asimilado su uso (a través del juego) pasaremos a usarlo en cosas cotidianas o rutinas:
Los últimos minutos de juego.
La duración del cepillado de dientes.
Preparación previa a salir (abrigo, calzado…).
Que siempre esté muy visible el reloj. Al usarlo, recordarle que lo habéis puesto y el propósito final. Cambiar el tamaño del reloj según lo vayáis necesitando y no tengáis miedo a usarlo mucho; al reloj de muñeca no se le tiene miedo 😌.
❤️ Siempre celebrar si algo se consigue tras usar el reloj de arena: el refuerzo positivo que elogie los esfuerzos personales de cada uno es un motivador maravilloso para los niños. ❤️ NO es malo decirles que hacen bien las cosas, pero que sepan que lo hacen bien para ellos.
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