La hora de la comida es un momento perfecto para enseñar a través del ejemplo y practicar habilidades motrices, comunicativas y emocionales.

Hora de comer

Porque cuando hablamos de comida no sólo debemos centrarnos en el producto y hay que atender también al proceso. Vamos allá

¿Cómo comer?

La mejor forma de comer, en el momento en que nuestros hijos ya no se alimentan de leche exclusivamente, es juntos, todos lo mismo (aunque puedan ser diferentes formatos adaptándonos a sus necesidades) y hacerlo a la vez para disfrutar de la familia. Sentarse a comer no es sólo para alimentarse si no para comunicarse, compartir el tiempo y disfrutar de que estamos juntos.

La hora de la comida es un momento perfecto para enseñar a través del ejemplo y practicar habilidades motrices, comunicativas y emocionales.

¿Cómo afrontar la hora de comer?

Con calma, paciencia, ganas y sin expectativas. Nuestros hijos absorben nuestras emociones y, por lo tanto, si nos notan nerviosos o inseguros la comida se complicará porque lo reflejarán en su comportamiento o forma de comer. Buscad la manera en que todos podáis disfrutar del momento, ya sea con formas concretas de ofrecer los alimentos como con la forma de dárselo para que lo coma. 

¿Qué pasa con los cubiertos?

Desde el primer día es bueno que tengan acceso a los cubiertos, los usen o no. Ya sea en purés o a trozos, los cubiertos siempre cerca para que tengan siempre el referente de los utensilios que se usan. 

Si come en purés deja que manche la cuchara y se la lleve a la boca

Si hacéis blw que coma prioritariamente con las manos, pero los cubiertos siempre cerca y a mano para que pueda cogerlos y “utilizarlos” libremente.

En ambos casos que tengan la oportunidad de imitarnos comiendo, despierte su curiosidad y vayan tranquilamente ensayando cómo usarlos, contad con que mancharán y no siempre coordinarán. Aprender es lo que tiene.

¿Y si no le gusta la trona?

Si un niño no se quiere sentar en la trona el problema no radica en el asiento si no en el momento en que se hace. Llegar a la hora de comer de forma calmada y lúdica, tiene que interiorizar que sentarse en la trona implica disfrutar y eso tenemos que facilitárselo nosotros. No os pongáis nerviosos, cantad, bailad, llegad al momento con un cuento… utilizad herramientas de atracción que sean compatibles con la comida

¿Con qué mano debe comer?

Con la que quieran, la predominancia manual no se afianza hasta prácticamente los seis años por lo que, aunque intuyáis que es diestro o zurdo, no le cambiéis de mano el elemento ya que practicar con ambas manos es beneficioso. Que pruebe y ensaye con ambas, sin prisas ni presiones.

¿Y si lanza la comida?

Pues como hacen todos los niños, no preocuparse. Todo es un juego cuando son pequeños y la comida no iba a ser menos. Paciencia, corrige sobre la marcha con dulzura pero contundencia y refuerza en clave positiva cuando no tire nada. No te lo tomes como un pulso o como si te estuviera retando, lo que está es aprendiendo dónde están los límites (que tú debes marcar) y aprendiendo a interactuar contigo y la comida a la vez

¿Qué platos son los más adecuados?

Esta pregunta tiene más de personal que otra cosa, pero siempre atended a que sea cómoda de usar para los niños, que no suponga un peligro y que aguante buen “tute” de golpes, caídas y movimiento, aunque es cierto que cuando empiezan a comer los platos con ventosa son muy útiles.

¿Para beber qué deben usar?

Al igual que en la pregunta anterior al final vuestra decisión personal será la que rija el vaso que escojáis, pero mejor si tienen un adaptador que dificulte que se derrame y les sea fácil de manejar. Vasos de fácil agarre y manejo.

 

Y lo más importante, buscad en todo momento que podáis disfrutar del proceso y la compañía. A comer y disfrutar de ello mejor si se hace desde el inicio.

© Kimudi. Todos los derechos reservados

EasyCookieInfo