Cuando no se nos ocurren más ideas para jugar, cuando estemos convirtiendo el juego en rutina, cuando veamos que nuestro hijo/a no pone el mismo interés por las actividades. Son señales ligeras que nos pueden servir de marcador para cambiar al sitio contrario.

jugar en casa vs jugar en el parque

No hay un sitio mejor que el otro, nuestra elección está directamente relacionada con el interés que nos suscite o el gusto de nuestros hijos por un sitio u otro. Generalmente, cuando hace buen tiempo tendemos a salir a la calle y cuando hace malo nos quedamos entre las cuatro paredes, pero si nos dieran a elegir entre uno u otro lugar, cada uno de nosotros diría una cosa.

¿Cuándo saber si es buen momento para cambiar de un sitio a otro?

Cuando no se nos ocurren más ideas para jugar, cuando estemos convirtiendo el juego en rutina, cuando veamos que nuestro hijo/a no pone el mismo interés por las actividades. Son señales ligeras que nos pueden servir de marcador para cambiar al sitio contrario.

Mientras llega el momento en que cada uno decida dónde va a jugar, vamos a ver algunos de los beneficios de jugar en ambos sitios:

Beneficios de jugar en casa

Aprender a jugar con cuidado y delicadeza: es el mejor sitio para hacer hincapié en la motricidad fina, la coordinación óculo-manual y el juego que implica concentración como puzles, recortar y pegar, construcciones, pintar con pinceles, hacer bolitas con papel pinocho para pegar en un collage….

Actividades que ensucian “sin remordimiento”: por que en casa le pones un delantal a tu pequeño o les dejas en ropa interior y no te preocupa que se manchen. Les das más libertad de juego con materiales que en otro momento da más apuro como pintura de dedo, témperas, pegamentos, purpurina, alimentos

Implicación de otras habitaciones de la casa: usas todo el espacio disponible para crear momentos de juego: puedes jugar en la cocina preparando algo juntos, en el baño con el agua, y en cada habitación puedes llevar materiales o productos de las otras

Terreno controlado: conocéis y manejáis todo el entorno, lo que da una gran ventaja para organizar actividades y explicar las cosas de una manera simple y directa.

Beneficios de jugar en el parque

Contacto con compartir: aprender a gestionar lo propio y lo ajeno, aprender cuándo se comparte y cuándo no, comprender lo que es la posesión propia y ajena, es más fácil cuando se realiza en un entorno neutral como puede ser un parque.

Socialización: comparten juegos, su tiempo, sus intereses con otros niños y empiezan a establecer comunicación interpersonal.

Actividades atléticas: como correr, saltar, trepar, deslizarte, usar elementos con ruedas… juegos que dentro de una casa son más complicados

Terreno por explorar e imaginar: espacio nuevo y diferente donde desarrollar la creatividad, hacer juego simbólico en espacios abiertos y compartir aventuras al aire libre.

Como véis ambas opciones son versátiles y atractivas, por eso es bueno que le demos una oportunidad a ambas de vez en cuando y, como siempre, aprovechemos para jugar con ellos y para dejarles jugar de forma libre.

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